Hoy cuando me he levantado me he acordado de ti, nada más subir la persiana y contemplar el hermoso Sol, ese Sol que me ilumina cada día, al igual que tu hermosa sonrisa, esa que me alegra y a la vez me enloquece. Cuando llega el viernes me entristezco porque se que me tengo que separar de ti, pero a la vez estoy feliz, porque solo faltan dos días para el lunes, y te pueda volver a ver. Ay mi querida Antonia lo que te quiero, tú sabes que yo no soy muy romanticón ni nada por el estilo pero es que me tienes tan loco que haces sacar mis sentimientos tan profundos que en este poema te plasmo:
Ay Antonia, yo te quiero mucho,
tanto como la trucha al trucho.
Te digo esta metáfora porque a ti te gusta mucho la pesca,
¿por qué no me compras una merluza fresca?
Tu bebida favorita es el tinto,
y sin ti en Cáceres, ¿yo aquí que pinto?
Antonia, tú sabes que eres mi suerte,
y no me separaré de ti hasta el día de mi muerte.
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